La ONU aprueba mecanismos globales para una gobernanza ética y responsable de la Inteligencia Artificial
La Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el pasado 26 de agosto de 2025, por consenso, la resolución A/RES/79/325, mediante la cual se establecen dos nuevos mecanismos internacionales destinados a reforzar la cooperación en materia de gobernanza de la inteligencia artificial (IA): el Panel Científico Internacional Independiente sobre IA y el Diálogo Global sobre la Gobernanza de la IA. La aprobación sin votos en contra refleja el amplio respaldo de la comunidad internacional a la necesidad de articular respuestas colectivas, basadas en principios compartidos, ante los desafíos y oportunidades que plantea el desarrollo acelerado de esta tecnología.
Este avance se enmarca en el proceso del Pacto Mundial Digital (“Global Digital Compact”), aprobado durante la Cumbre del Futuro, y supone un hito en la construcción de un marco internacional que fomente un uso seguro, inclusivo y ético de la inteligencia artificial. La resolución establece, por primera vez, estructuras permanentes que combinan el análisis científico independiente con el debate multilateral, con el objetivo de anticipar riesgos, identificar oportunidades y facilitar la elaboración de estrategias conjuntas a escala global.
El Panel Científico Internacional Independiente sobre IA estará integrado por 40 expertos designados por un periodo de tres años, con un criterio de selección que garantice equilibrio geográfico y de género, así como un enfoque multidisciplinar. Sus integrantes serán especialistas de reconocido prestigio en distintos ámbitos relacionados con la inteligencia artificial y actuarán con plena independencia. Entre sus principales tareas se encuentra la elaboración de evaluaciones periódicas basadas en evidencia científica, que permitirán a los Estados anticipar retos emergentes y diseñar políticas públicas fundamentadas en el conocimiento. Además, el panel emitirá un informe anual que será presentado tanto a la Asamblea General de la ONU como al Diálogo Global sobre la Gobernanza de la IA, favoreciendo así la conexión entre el mundo científico y el ámbito de la toma de decisiones.
Por su parte, el Diálogo Global sobre la Gobernanza de la IA se concibe como una plataforma inclusiva y multilateral en el seno de Naciones Unidas, donde tendrán cabida no solo los Estados Miembros, sino también la sociedad civil, el sector privado, el mundo académico y otros actores clave. Este foro de discusión ofrecerá un espacio para debatir de manera colectiva sobre los riesgos, dilemas éticos y oportunidades de la IA, con el fin de construir consensos y promover soluciones compartidas. De acuerdo con la resolución, el Diálogo se celebrará anualmente, con sesiones de hasta dos días, en los márgenes de conferencias relevantes de la ONU, alternando entre Nueva York y Ginebra a partir de 2026.
España y Costa Rica han desempeñado un papel fundamental en la gestación de esta iniciativa. En noviembre de 2024, el entonces presidente de la Asamblea General de la ONU, Philémong Yang, encomendó a los representantes permanentes de ambos países, Héctor Gómez y Maritza Chan, la tarea de facilitar el proceso intergubernamental para definir el mandato y las modalidades de funcionamiento de estos mecanismos. Gracias a su liderazgo y capacidad de diálogo, se logró alcanzar el consenso que ha dado lugar a la resolución ahora aprobada.
Los próximos pasos serán decisivos para asegurar el éxito de estas nuevas estructuras. La selección de los integrantes del panel científico, la puesta en marcha del calendario de diálogos y la garantía de recursos suficientes para un funcionamiento inclusivo y sostenible determinarán el grado de impacto real que puedan tener en la gobernanza global de la inteligencia artificial. El desafío es grande, pero también lo es la oportunidad: avanzar hacia un marco internacional que coloque a la persona en el centro del desarrollo tecnológico, basado en los principios de transparencia, equidad y sostenibilidad.
Con esta resolución, Naciones Unidas da un paso firme hacia la creación de un sistema de gobernanza internacional de la inteligencia artificial que trascienda las fronteras nacionales y que promueva un enfoque común para afrontar riesgos como la desinformación automatizada, los sesgos algorítmicos o el uso indebido con fines militares, al tiempo que fomente la innovación responsable y el aprovechamiento de la IA para el bienestar global. La comunidad internacional se dota así de herramientas concretas para que la inteligencia artificial no solo sea un motor de transformación económica y social, sino también un elemento de cohesión y cooperación entre los pueblos.

